La Diputación de Barcelona ha dado un nuevo paso en su apuesta por un modelo turístico más sostenible adhiriéndose a la Declaración de Glasgow sobre la acción climática en el turismo, una iniciativa internacional que promueve la reducción del impacto ambiental del sector. Con esta adhesión, se convierte en la primera diputación que asume formalmente el reto de reducir a la mitad las emisiones turísticas antes del 2030 y de alcanzar la neutralidad climática antes del 2050.
El acuerdo, aprobado por el Pleno de la corporación, implica también la elaboración de un plan de acción climática (PAC) en un plazo máximo de doce meses. Esta hoja de ruta seguirá los cinco ejes definidos por la Declaración de Glasgow: medición, descarbonización, regeneración, gobernanza y financiación, y permitirá avanzar hacia una gestión más eficiente y responsable del turismo en la provincia.
El Plan de acción climática, clave para mejorar la sostenibilidad turística
Una de las principales aplicaciones del futuro PAC será cuantificar la huella de carbono del sector turístico en las comarcas de Barcelona y establecer indicadores que permitan realizar su seguimiento continuo. Este conocimiento será clave para definir acciones concretas e iniciativas piloto orientadas a mejorar la acción climática del turismo en la provincia.
Durante el primer año, la Diputación destinará una inversión de 40.000 euros al desarrollo e implementación del plan, que ayudará a afianzar una base sólida para la toma de decisiones estratégicas en materia de sostenibilidad turística.
Una estrategia a escala europea
El despliegue del PAC se enmarca en el proyecto LIFE Tour4Clima, cofinanciado por el programa europeo LIFE, que tiene como objetivo acelerar la transición del turismo catalán hacia la neutralidad climática y fomentar el intercambio de buenas prácticas con otros territorios europeos.
Con un presupuesto global de cerca de 1,9 millones de euros, de los cuales el 60% provienen de fondos europeos, el proyecto cuenta con la participación de varios actores, liderados por la Agencia Catalana de Turismo. La Diputación de Barcelona ejerce un papel destacado mediante la coordinación de acciones a escala local, provincial y regional para garantizar un impacto real sobre el territorio.
Más recursos y oportunidades para los municipios
Formar parte de la Declaración de Glasgow —que ya cuenta con más de 800 signatarios en todo el mundo, entre los que se encuentran también la Generalitat de Catalunya, Turisme de Barcelona y Ferrocarrils de la Generalitat— permite a la Diputación integrarse en una red internacional de instituciones y destinos comprometidos con la acción climática. Este posicionamiento facilitará el acceso a recursos, conocimiento y financiación europea relacionados con la transición verde que podrán ser trasladados a los entes locales de la provincia, como los fondos FEDER, LIFE y programas de adaptación climática, movilidad sostenible o movilidad circular.
En este sentido, la Diputación actuará como agente tractor y facilitador y ayudará a los municipios en su acción climática y a conectar con otras administraciones para compartir experiencias y buenas prácticas. Esta transferencia de conocimiento permitirá adaptar soluciones a cada realidad territorial y avanzar hacia un modelo turístico más resiliente, competitivo y alineado con la Agenda Urbana 2030.