Barcelona es una ciudad que inspira. Sus calles, arquitectura, mosaicos y mobiliario urbano se han convertido, a lo largo del tiempo, en un universo simbólico que identifica a la ciudad en todo el mundo.

Flor de Barcelona es un proyecto de diseño que transforma esta iconografía urbana en objetos cotidianos para que todas aquellas personas que aman la ciudad y los símbolos que la representan puedan utilizarlos cada día.

Creaciones con alma barcelonesa

Esta iniciativa surge de un grupo de diseñadores fascinados por la ciudad: del sueño de Manel Bonet de fundar una marca de productos turísticos de diseño y de la afición del diseñador Martí Abril para crear objetos conceptuales e iconos gráficos de Barcelona. Poco después, se sumó David Torrents, diseñador pluridisciplinar y artista urbano, que aportó al proyecto su mirada única.

Para ellos, los materiales son muy importantes. Reniegan del plástico y utilizan el papel y el textil como aliados creativos para desarrollar sus productos. Su propuesta se basa en la reinterpretación de la iconografía barcelonesa con una estética contemporánea, a menudo a través de cenefas geométricas desconstruidas que evocan formas y motivos presentes en el espacio público de la ciudad.

Su colección incluye productos como libretas cosidas, lápices, delantales, bolsas, tazas, almohadas, neceseres o imanes: piezas pensadas tanto para el uso cotidiano como para aquellas personas que quieren llevarse un recuerdo alejado del souvenir convencional.

Amor por la ciudad

Uno de los rasgos diferenciales de Flor de Barcelona es su compromiso con la producción local. El proyecto apuesta por fabricar cerca, con procesos que tienen en cuenta criterios de justicia social y respeto por el territorio. Esta voluntad de producir “en nuestro país” refuerza el vínculo con la economía local y contribuye a reducir el impacto ambiental asociado a la producción y la distribución.

Este enfoque responsable se refleja también en su vinculación con iniciativas de sostenibilidad de la ciudad. Flor de Barcelona cuenta con la certificación Compromiso para la Sostenibilidad Turística Destino Barcelona y forma parte de la comunidad Barcelona + Sostenible, dos programas que reconocen a las empresas comprometidas con una gestión turística y empresarial responsable.

Además de su propio catálogo, el proyecto desarrolla objetos personalizados para empresas e instituciones culturales. Este tipo de colaboraciones les permite crear merchandising alineado con los valores de calidad, diseño e identidad local que caracterizan a la marca. De este modo, Flor de Barcelona se convierte también en una herramienta para reforzar la narrativa cultural de la ciudad a través de su simbología.

Un mosaico de valores

Flor de Barcelona ejemplifica cómo el diseño puede ser una herramienta para reinterpretar el patrimonio urbano y generar productos con identidad propia. Combinando creatividad, producción local y compromiso con la sostenibilidad, ofrece una mirada contemporánea sobre los símbolos de la ciudad y nos demuestra que la creación con pasión y valores da como resultado productos más barceloneses.

¿Te gusta Barcelona? Descubre sus productos en www.flordebarcelona.es.